jueves, 27 de noviembre de 2025

Miguel Hernández: Primera lamentación de la carne

Miguel daba mucha importancia al Dios del catolicismo. En su primera etapa, Miguel se sentía impuro, pecador y alejado de Dios por no ser capaz de resistirse a la tentación de los cuerpos. Esta obsesión que le tortura se ve reflejada en este poema bastante sombrío. Todo el poema está escrito sobre una frase simbólica de gran finura, mezclada con términos anatómicos rudos, metaforizados a veces. La llegada de la primavera, empujada por el potente sol, inquieta al poeta, que emplea sus más sutiles armas simbólicas para detenerla. El ruego a la muerte, simbolizada en la flor del almendro, será su único recurso.


lunes, 24 de noviembre de 2025

Oliverio Girondo: Si hubiera sospechado lo que se oye

Girondo fue poeta. Nació y murió en Buenos Aires (1891-1967) pero estudió en Inglaterra y siempre viajó a Europa donde se rodeó de intelectuales de su talla. Todos esos viajes se leen en su obra, la influencia de diferentes culturas y la riqueza que eso conlleva. En este texto el autor de Espantapájaros ha muerto y describe su paso por la muerte lamentándose haberse suicidado en un tono de humor macabro.


jueves, 20 de noviembre de 2025

Ramón J. Romero Pérez: Certeza

 Ramón J. Romero Pérez se inserta en la idea tantas veces repetida por los filósofos desde la antigüedad acerca de la brevedad de la vida, de su fugacidad y de que solo existe la idea cierta del presente, que permanentemente se nos escurre entre los dedos. Ya lo decía don Francisco de Quevedo:

Huye sin percibirse lento el día;
y la hora secreta y recatada
con silencio se acerca, y despreciada
lleva tras sí la edad lozana mía.
La vida nueva, que en niñez ardía,
la juventud robusta y engañada,
en el postrer invierno sepultada
yace entre negra sombra y nieve fría.

lunes, 17 de noviembre de 2025

Paul Auster: El cuento de navidad de Auggie Wren

 El relato cuenta la amistad entre un estanquero de Brooklyn, Auggie Wren, y un escritor, Paul, que acude a diario a su tienda a comprar cigarrillos. Al escritor le han encargado un cuento de Navidad para el New York Times, pero no sabe cómo empezar. Y Auggie le cuenta una historia… Como dice Paul, el personaje, “mientras haya una persona que se la crea, no hay ninguna historia que no pueda ser verdad”.


jueves, 13 de noviembre de 2025

Jorge Luis Borges: Las hojas del ciprés

 El relato de una pesadilla. "El gato Beppo nos miraba desde su eternidad, pero nada hizo para salvarme. Tampoco el tigre de cerámica azul que hay en mi dormitorio, ni los hechiceros y genios de los volúmenes de Las mil y una noches."


lunes, 10 de noviembre de 2025

Ramón J. Romero Pérez: Perdón

 Ramón J. Romero Pérez se pregunta:

¿Cómo pedimos perdón a un Dios irreal gobernado por iguales?
Busquemos el perdón en la verdad interior
Acercando nuestras manos al prójimo sin miedos,
Sin esperar nada a cambio.

jueves, 6 de noviembre de 2025

Luis Cernuda: A un muchacho andaluz

 Un poco del olor de la ría de Huelva en la poesía de Cernuda.

El célebre muchacho del Conquero a quien Cernuda dedicara su famoso poema sigue siendo hoy un enigma. «Es un misterio quién fue», reconoce Antonio Rivero Taravillo. Sólo se sabe lo que el propio poeta sevillano contó o quiso contar sobre un episodio que propició la hermosa composición. Lo hizo en una postal –recientemente editada por primera vez– enviada desde Huelva el 14 de agosto de 1934 al editor malagueño Bernabé Fernández-Canivell, en la que le cuenta: «Aquí llegué sin conocer a nadie. Mas el retrato de la Antología ha hecho que me reconozcan unos muchachos y buscasen mi amistad. ¿Puede pedirse más a la poesía?».
Si alguno de esos muchachos de los que habla Cernuda fue el inspirador del famoso poema es todavía hoy un enigma, aunque bien es cierto que su Antología tuvo un éxito muy notable y pudieron reconocerle por la fotografía que aparecía en ella.
«No hay que ser muy sagaz para entrever que el inspirador del poema tal vez sea uno de aquellos muchachos onubenses que se le acercaron y con los que hablaría de poesía», explica Rivero Taravillo, quien, con todo, piensa que no hay que creerlo a pies juntillas, ya que en la misma postal advertía de que no conocía a nadie en Huelva, cuando en realidad estuvo con sus viejos amigos Adriano del Valle y José Caballero.
Publicado en El Mundo-Huelva Noticias el 6 de mayo de 2008