lunes, 12 de octubre de 2026

José Antonio Ramírez Lozano: Avellanas

 El poema describe el viaje en tren de un hombre humilde, que proviene de Bushey, donde vive junto a su esposa (una bordadora obsesionada con visiones poéticas y el fin de los tiempos) y una hija muda. Aunque ante los ojos del resto de los pasajeros parece un viajero ordinario e incapaz de levantar sospechas, el poema revela que el protagonista viaja impulsado por un propósito divino. Su caminar no se rige por la ambición material, sino por un gesto ritual y milagroso: santiguarse y usar un simple puñado de avellanas para salvar al mundo de su negro destino.

Ramírez Lozano se caracteriza por tomar elementos de la realidad mundana y transmutarlos en milagros literarios. La avellana, un fruto pequeño, rústico y terrenal, se transforma aquí en una reliquia santa capaz de mitigar el apocalipsis. El autor plantea una fuerte crítica implícita a los valores modernos: la salvación de la humanidad no recae en la gran política, el poder bélico ni la ambición económica, sino en la pureza de los actos mínimos y la fe ingenua.
La mención de la hija muda y la esposa bordadora —cuyo sueño recurrente es la «resurrección horrible de la carne»— nos envuelve en una atmósfera de extrañeza lírica, muy cercana al realismo mágico. La mudez de la hija actúa como un contrapeso al silencio del viajero, reforzando la idea de que los ministerios más importantes del universo ocurren sin estridencias, de forma invisible para los hombres superficiales del vagón.
El verso "Andaba sin la urgencia de la ambición" funciona como el eje ético del poema. El poeta desmitifica la idea del "héroe" tradicional y eleva la figura del anciano o viajero anónimo a la categoría de guardián de la existencia humana.
En conclusión, «Avellanas» es un recordatorio lírico de que la belleza y la redención del mundo están en la periferia de lo útil. Con un lenguaje preciso y evocador, Ramírez Lozano construye un cuento poético donde el destino de la Tierra se decide en el bolsillo de un abrigo de un ser corriente.

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