sábado, 27 de marzo de 2010

Miguel Hernández: las abarcas desiertas

Os dejo ahora este poema de Miguel Hernández lleno de la ternura dramática de un niño por el que la infancia casi que pasó de puntillas; tanto es así que ni los Reyes Magos pasaron por su ventana infantil. Pero ahora en versión ilustrada.

1 comentario:

Lu dijo...

Manolo, tienes una voz estupenda. Tu contribución al homenaje es grandísima.