domingo, 17 de octubre de 2010

La literatura en la Edad Media

Antes que nada, convendría enmarcar la literatura en su contexto histórico. Esta página está muy bien documentada.







La literatura de la Edad Media

El profesor Pablo Torres te explica cómo era la vida en una ciudad y el comercio en la Edad Media

Este presentación te ayudará a entender la estructura de una ciudad medieval

Vida en un castillo de la Edad Media

Aula Virtual Mio Cid. Escucha una dramatización del Poema de Mio Cid.

Puedes acudir a otra entrada en este mismo blog.

jueves, 14 de octubre de 2010

Oscar Wilde: El hombre que contaba historias

La literatura se alimenta de la imaginación, de la fantasía, porque quiere huir de la realidad. Lo que no existe puede ser creado en la cabeza de un escritor, que, con aires de visionario, se convierte en hacedor. Eso es lo que atrae a los lectores y los engancha a la palabra, sea oral o escrita. Cuando lo imaginado se hace patente, pierde su esencia. Ya lo decía Bécquer: mientras haya un misterio para el hombre/habrá poesía. Ese misterio que encandila a las masas es la base que sustenta la creación a través de la palabra.



Había una vez un hombre muy querido de su pueblo porque contaba historias. Todas las mañanas salía del pueblo y, cuando volvía por las noches, todos los trabajadores del pueblo, tras haber bregado todo el día, se reunían a su alrededor y le decían: 

-Vamos, cuenta, ¿Qué has visto hoy? 


Él explicaba: 

-He visto en el bosque a un fauno que tenía una flauta y que obligaba a danzar a un corro de silvanos. 

-Sigue contando, ¿qué más has visto? -decían los hombres. 

-Al llegar a la orilla del mar he visto, al filo de las olas, a tres sirenas que peinaban sus verdes cabellos con un peine de oro. 

Y los hombres lo apreciaban porque les contaba historias. 

Una mañana dejó su pueblo, como todas las mañanas... Mas al llegar a la orilla del mar, he aquí que vio a tres sirenas, tres sirenas que, al filo de las olas, peinaban sus cabellos verdes con un peine de oro. Y, como continuara su paseo, en llegando cerca del bosque, vio a un fauno que tañía su flauta y a un corro de silvanos... Aquella noche, cuando regresó a su pueblo y, como los otros días, le preguntaron: 

-Vamos, cuenta: ¿qué has visto? 

Él respondió: 

-No he visto nada.

domingo, 10 de octubre de 2010

Miguel Hernández (1910 – 2010). La sombra vencida


En estos días la Biblioteca Nacional ha inaugurado una exposición en la que se muestran los cuatro cuentos que Miguel escribió a su hijo Manuel Miguel, Manolillo, como a él le gustaba llamarlo.
La exposición recoge su trayectoria; en ella se encuentran manuscritos, fotografías, cartas, pintura, documentos, publicaciones , esculturas, y además objetos personales del artista cedidos por varias instituciones públicas, y aportaciones de la familia.
El poeta estaba pasándolo realmente mal en la enfermería del Reformatorio de Alicante. Los pulmones ya los tenía llenos de pus; y él sabía que no le quedaba mucho. Su pulmonía lo sumía en un estado de ánimo abatido, casi sin esperanza. Para reconfortarse necesitaba entrar en el ámbito del amor hacia su Josefina y su Manolillo, su mujer y su hijo.
A Josefina le había dedicado los poemas de la primera parte de Cancionero y romancero de ausencias cuando salió de la cárcel de Madrid, en el que expresaba sus sentimientos con poemas como "Después del amor" o "Todo está lleno de ti".
Pese a su salud y a la escasez de medios, Miguel aguzó el ingenio y creyó que era buen material para escribirle historias a su hijo el papel higiénico que le daban en el centro. Fueron en total cuatro cuentos. Los que ahora ven la luz a través de esta exposición son Un hogar en el árbol y La gatita mancha y el ovillo rojo. Se trata de una edición facsímil de hojas de papel higiénico de 19 por 12 centímetros cosidas con un hilo ocre.
Los que ya se habían publicado son El potro oscuro y El conejito. Eusebio Oca fue quien los ilustró y los sacó de la cárcel en el año 43 cuando fue puesto en libertad y Miguel ya había fallecido.
La temática de todos ellos es la libertad, o más bien, su preocupación por explicarle a Manolillo lo que era la libertad.
Miguel Hernández llegó a utilizar la tapadera de la lechera en la que Josefina le enviaba leche a la cárcel para mandar cartas a sus amigos Aleixandre y Pablo Neruda. Por eso no resulta demasiado extraño que se valiera del papel de váter para escribirle cuentos a su hijo. La palabra era lo único que podía hacerlo libre. ¡Qué más daba qué tipo de papel se usara si servía de amplificador de las ideas!

viernes, 8 de octubre de 2010

Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura


Tengo que empezar diciendo que no es mi escritor preferido, pero no cabe duda de que hoy me siento contento con la concesión de este premio. El escritor peruano lo merece sin reproches de ningún tipo.
De todos modos, siempre tuve la esperanza, nunca cumplida, de que se lo dieran a uno de los narradores que más acreedor se había hecho a esta distinción, a Miguel Delibes. Quiero recordarlo hoy nuevamente desde aquí.
Dicho esto, era la una de la tarde cuando el secretario de la Academia Sueca dio la solución a todas las quinielas que se venían haciendo desde las instituciones y medios que trataban el asunto...Sorpresa mayúscula.
Vargas Llosa no estaba en ninguna de las ternas que se barajaban para este año. Y el propio autor fue el más sorprendido. Se encontraba en la Universidad de Princeton, en Estados Unidos, cuando recibió la noticia.
Peter Englund ha dado las razones de su asignación a este peruano nacionalizado español:
por su cartografía de las estructuras del poder y sus afiladas imágenes de la resistencia, rebelión y derrota del individuo
Mario Vargas Llosa nació el 28 de Marzo de 1936 en Arequipa, y vivió en distintos lugares, entre ellos Bolivia. Acabó estudiando Derecho y Literatura en Lima y Madrid. A lo largo de su vida, son muchas las ciudades en las que ha residido, como París, Barcelona o Londres. Se nacionalizó español en 1993. A lo largo de su amplia carrera ha dado clases y conferencias en universidades de todo el mundo y su inquietud política le llevó incluso a presentarse como candidato a la presidencia de Perú en unas elecciones que ganó Alberto Fujimori.
Se dio a conocer con su obra La ciudad y los perros en el año 1962. A partir de ahí, son muchos los títulos que ya se han convertido en clásicos de la literatura hispanoamericana, como Pantaleón y las visitadoras, La tía Julia y el escribidor o La fiesta del chivo.
Su nueva novela, El sueño del celta, se publicará en noviembre. La editorial Alfaguara ya se estará frotando las manos con el negocio que se le avecina para estas navidades. A esto habrá que unir el premio en sí que está valorado en un millón de euros. El prestigio es evidente que se verá acrecentado aún más, lo que le permitirá ser leído en países con cultura muy distinta de la occidental.

Gabriel García Márquez, Jorge Edwards, Mario Vargas Llosa, José Donoso y Muñoz Suaz, en casa de Carmen Balcells, en Barcelona (1974)
Lee el discurso de aceptación del Premio.
Todas sus obras.
Su visión de Hispanoamérica.
Una obra que no tiene límites (J. Ernesto Ayala-Dip)
Los 10 mejores enlaces para entender el universo de Mario Vargas Llosa
La política ha sido su palanca de creación
Especial de Público sobre el escritor.